skip to main |
skip to sidebar
Pero yo ya no flotaba a la deriva.Un nuevo cordel me ataba a mi posicion. Y no solo uno, sino un millon, y no eran cordeles, sino cables de acero me fijaban al mismisimo centro del universo. Y podia ver perfectamente como el mundo entero giraba en torno a ese punto. Hasta el momento, nunca jamas habia visto la simetria del cosmos, pero ahora me parecia evidente. La gravedad de la tierra ya no me ataba al suelo que pisaba. Lo que ahora hacia que tuviera los pies sobre la tierra era ese pequeño que ojos azules que estaba sentado frente ami. El;
No hay comentarios:
Publicar un comentario